| Las centrífugas aprovechan la fuerza centrífuga, que actúa sobre mezclas al aplicárseles un movimiento giratorio para separar sus componentes. La condición previa para ello es una diferencia de densidad lo suficientemente grande entre los componentes. Las centrífugas de laboratorio son centrífugas de sedimentación, que son utilizadas en el laboratorio. Existen modelos de sobremesa, sobre ruedas o estacionarias, siendo empleadas en muchos sectores diferentes: en la química, la física, la farmacia, la biología, la biotecnología y, claro está, en la medicina. En la industria se aprovechan sus propiedades para la producción, en los centros de investigación con finalidades científicas o en los laboratorios médicos para exámenes clínicos o la extracción de componentes sanguíneos. |